lunes, 3 de febrero de 2014

AHORA SON RECUERDOS

Alrededor de un año esperando para empaparnos de la identidad de Ghana. Lo que antes eran nervios por comenzar el viaje ahora vuelven a aparecer en forma de ansiedad, sintiendo que nos dejamos muchas cosas por vivir. Muchos lugares visitados, mucha gente que ya guardamos en el corazón y en nuestros mejores recuerdos, una cultura que merece la pena conocer, situaciones agradables y despedidas amargas, sonrisas y lágrimas. Lo mejor de todo es llorar riendo.


La última semana se nutre de nostalgia, nos alimentamos de recuerdos, todas las risas son causa de ellos, síntoma de alegría y de tristeza, por lo que hemos vivido y solo permanecerá en nuestros recuerdos, las risas no siempre son alegría. Sentadas frente al mar, la fuerza de las olas trae consigo un recorrido de lo que ahora es nuestro pasado en Ghana. Los pequeños, sus sonrisas y sus penetrantes miradas llenas de vida, la amabilidad y empatía de cada persona con la que nos hemos encontrado, el respeto a nuestras ideas, el cariño de nuestra familia ghanesa y las infinitas risas con nuestros amigos, la música y el ritmo africano, calor asfixiante en viajes interminables, comidas deliciosas y otras repetitivas, relajantes duchas bajo el atardecer, emociones ante los reencuentros, momentos memorables, las tablas de los somieres, abrazos familiares, personas peculiares, personas interesantes. Recuerdos.


Y todo esto gracias al continuo apoyo que hemos recibido también desde España, desde nuestra casa, de nuestros amigos. No basta con nuestra predisposición, tampoco con nuestra valentía, la decisión se completa con la motivación que todos nos habéis aportado.


Probablemente, todo esto lo hayamos afrontado con valentía, con mucha ilusión, con muchas ganas de aprender sin pensar en las dificultades. Muchos de vosotros pensareis que es por nuestra edad, por lo jóvenes que somos, que seguramente si hubiésemos sido más mayores o  más conscientes de los peligros que nos podíamos encontrar allí no hubiéramos comenzado esta aventura. Seguramente esto sea verdad, pero también nos ha servido para ser más valientes, para aprender a aprender, para comprender y apreciar los aspectos importantes de la vida, para valorar a las personas, su interior  muy  a pesar de su exterior.  Qué es lo bonito de la vida.



Ahora aquí, en nuestro verdadero hogar, sentimos vacío, un vacío que creemos que en un tiempo no va a ser posible llenar. A lo largo de los días, quizás de los meses, lo iremos llenando a medida que nos hagamos conscientes de todo lo que hemos vivido y sentido con cada uno de los recuerdos y aprendizajes que guardamos para nosotras. Porque ya solo nos quedan los recuerdos.